Bueeeeeeno, he vuelto. Ha costado, pero estoy aquí.
No, no se me ha comido un oso, ni me he fugado con el bombero. Jajajaja!!!!
A grandes rasgos, el verano (que ya me parece como algo muy, muy lejano) ha sido un no parar de gente y de vivencias.
Las excursiones preparadas... para morirse. Ya estoy mayor para estas cosas.
Con la última, la peor, no pude. Me tuve que quedar sin subir a la Pica d’Estats. Lo siento, pero mis pies (que narices mis pies! Todo mi cuerpo!!!!) me dijo que ya no podía dar ni un paso más.
Mientras J. estaba en la Pica, me llamaron para darme la noticia: habíamos sido tíos. Unos preciosos gemelos!!! Ala, localiza a J. como puedas, dile que vuelva cagando leches, (11 horas andando a paso rápido sin parar ni para comer ), ir hasta el coche (para morirse, de verdad) y a Barcelona, a conocer a la parejita. J. estaba que no podía ni conducir... jajajaja!!! Elegí bien al quedarme, si no no sé como hubiéramos ido hasta Barna City...
Los días que estuve sola, los que me negué a seguir torturando mi cuerpo con pateadas inhumanas, los aproveché de lago, de piscinas, de cenitas con amigos, de cafés con amigas... hicimos una cena con gente a la que hacía más de 10 años que no veía, las chicas con las que estudié. Creo que si tuviera que elegir un “momento del verano” me quedaría con ese.

Algunas me dijeron que no había cambiado nada, que estaba igual. Las otras... vale, solo una, la típica que le caía mal a toda la clase, me dijo que si me hubiera visto en otro sitio no me hubiera conocido... jajaja!!! Que mala fui al responder, con una sonrisa, que yo tampoco hubiera hecho nada por que me reconociera... lo que hizo reír al resto de las chicas y acabó con el tema para el resto de la noche...
Lo cierto es que yo las vi a todas muy bien. Fue una cena de lo más agradable, contando nuestra vida desde que dejamos de estudiar... (la última vez que vi a algunas de ellas, yo aún estaba con mi ex...).
Después de la cena, durante el café, me paré a mirarlas... hablaban de dos en dos, o de tres en tres, con las caras sonrientes, con ojos brillantes, explicando bodas, hijos, trabajos, viajes... cada vez que escuchabas una conversación era de algo distinto a la de al lado y en todas te recibían con la sonrisa, esperando a que tu explicaras tus vivencias.
Me encantó poder iniciar una conversación que hacía unos 12 años que habíamos dejado sin que apenas se notara todo este tiempo. Ver que, aunque lleváramos tanto tiempo sin vernos, no había cambiado nada en nuestra amistad...
Hoy viene a cenar a casa Gloria. Ella es una de las chicas con las que perdí el contacto y volví a ver en esa cena. Rápidamente nos cambiamos los móviles y quedamos en vernos pronto.
Me alegra que venga, me trae recuerdos de cuando era adolescente y mi vida un caos... aunque ella me haya hecho recordar que también fui muy feliz...

Ains... el otoño... maldita melancolía...










